Mandatory Credit: Photo by Tommy Holl/REX (538562b) U2 - Bono U2 IN CONCERT IN GOTHENBURG, SWEDEN - 29 JUL 2005

Aceptémoslo. Si hablás de público masivo en el Rock pensás en Queen llenando Wembley, o en U2, Bon Jovi o Metallica. Estos tres aún haciendo méritos y siendo los emblemas de lo máximo que puede alcanzar el Rock en convocatoria y constancia en el tiempo. Sin embargo, nos referimos a bandas de una era específica: los 80. E igualmente se puede hablar de fenómenos similares en Argentina, México e inclusive Guatemala. Esa fue la época en la que el Rock fue masivo y es por lo cual sigue siendo nuestro referente. Claro, este fenómeno se extendió a los 90, pero consistentemente las bandas de la década pasada continuaron dominando la escena.

¿Por qué ya no tenemos bandas así? ¿Por qué el Rock ha reducido su convocatoria? Y al final, creo que la pregunta más importante debería ser: ¿Es eso realmente importante? Trataré de responder estas preguntas de manera constructiva.

¿Por qué ya no tenemos bandas así? Creo que la época no lo amerita. Ahora las bandas se dan a conocer en Youtube, Deezer y otras plataformas. Existen tantas propuestas y la audiencia ha reducido tanto la temporalidad de la atención, que es mucho más difícil gustarle a una gran audiencia. Ya no es usual que los adolescentes tengan que escuchar un disco completo para decidir si les gusta una banda o no. Solo oyen el sencillo, quizá no completo y pueden buscar otra banda en menos de 3 minutos. Además, ahora que podemos oír propuestas de todo el mundo que tenga acceso a internet, es mucho más difícil trascender y destacar, la competencia es mayor y eso hace también más difícil que una nueva banda logre despegar.

¿Por qué el Rock ha reducido su convocatoria? Pues, creo que derivado de lo anterior, los seguidores en la actualidad no necesitan ir a un concierto ni se sienten persuadidos por una sola canción que les gusta. También afecta que la audiencia actual siente que si no es exactamente lo que les gusta, está perdiendo el tiempo. En un reproductor digital es fácil cambiar de música o seleccionar solo los temas que le gustan. En un concierto, soportar cuatro o cinco canciones que no conocen puede ser incómodo y pagar por vivir eso también innecesario. No digo que ocurra en un 100 % de las ocasiones, pero claro que afecta. Lo que me lleva a la siguiente respuesta:

¿Es eso realmente importante? La verdad, no. El músico actual debe entender que más que convertirse en un emblema de su generación, como lo fue Queen en su momento, es casi irreal. Ya que tenemos una audiencia tan fragmentada y tantas propuestas ahí afuera, es evidente que ahora existen micropúblicos. Entiéndase, la audiencia es tan exigente con lo que quiere oír (al menos el tipo de público que paga entradas, que compra discos y merchandising) que llegar a él costará más. No se trata de simples demográficas sino de considerar que sí existe un grupo de personas que les puede gustar tu propuesta, sin embargo, llegar hasta ellos es el verdadero reto para el artista.

Darse a conocer, realizar acciones mediáticas relevantes, tocar y llamar la atención, hacer un show agradable y único, conocer la forma en que las redes segmentan a la audiencia y hacer un trabajo de 24 horas para identificar posibles formas de que su música suene es el verdadero reto. Y aún así, lo más probable es que de todas esas acciones, se queden con nosotros un grupo de personas reducido, pero dispuesto a apoyar, comprar y hablar de la banda.

Debemos entender nuestro tiempo y aceptar que esos públicos masivos de llenar estadios y de que todo el mundo conozca la propuesta es casi imposible (al menos para el Rock), pero que sí es muy probable que si la propuesta tiene calidad, se podrá llegar a una audiencia reducida que disfrutará la propuesta. Cómo podemos llegar a esa audiencia, es el reto que hay que asumir.

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